Lagos y estanques, circos glaciares, grandes cumbres, frondosos bosques y prados alpinos son los principales atractivos de esta cordillera. 

Si a la belleza de su entorno natural le sumamos el encanto de los pueblos de montaña, el rico patrimonio artístico, básicamente románico, y una oferta de ocio (caza, pesca, esquí, escalada, deportes de aventura, etc.) y gastronómica de primer orden, un viaje por Los Pirineos catalanes se convertirá, sin duda, en una experiencia inolvidable.